9 de octubre de 2008

Contigo un sueño

Anoche tuve un sueño
un sueño contigo
contigo las rosas de tu boca
tu boca y mi piel
Mi piel que no hacía falta
ni el pan
ni el agua
ni el sol
el sol tibio
tibio como en las primaveras brumosas
de las que siempre te he hablado.

El vino convertido en negras uvas
y el racimo colgando de la enredadera
que desciende hacia su raíz
la tierra mojada
por la nube que cubre nuestros ojos.

El sol en tu piel
tu piel sobre las hojas
las hojas cubriendo la memoria

el remolino gira
gira y yo sabía tu idioma
entendía las huellas sobre el barro
las ramas revueltas
los sueños

Tuve un sueño contigo anoche
tu rostro cubierto de muchos rostros
rostros que me miraban desde la grieta
la grieta en la fosa
la fosa de la noche
en la que
Anoche tuve un sueño
un sueño contigo
tu boca espinada
espinas en mi piel
mi piel que no hace falta
ni pan
ni agua
ni sol
solo la bruma y la llama
el agua convertida en vino
la raíz que asciende
nuestros ojos de nube
la piel de tus manos
girando las páginas
de la memoria en un velo
convertida en vorágine
un remolino o el viento
el barro sobre la piel
la sombra cubriéndola
el deseo de la sombra
el deseo, la sombra
la sombra, el deseo
el deseo,
sólo el deseo...



Escrito por Eli Cárdenas
Miembro de El Puñal
www.chuscadesietesuelas.blogspot.com

2 comentarios:

lichazul...elisa dijo...

los sueños
siempre revelaciones de nuestros deseos más intímos
deseos y amores que emigran de un plano onírico , al sabor dulce de los besos

muakismuakis

Mauro Cronenberg dijo...

Qué rico tu poema... sentí caleta de cosas en el cuerpo mientras lo leía. Se sentía tan fresquito y tan dulce, tan tierra también, y eso es super rico porque acá en santiago hay que buscar tierra con lupas a veces. Incluso, cacha que acá en mi pieza hace N calor, pero ahora me siento un poco más fresquito.

Igual voy a ir a tomar agua.

Qué suave tu poema. Gracias por compartirlo.