26 de mayo de 2009

YANQUI, THIS IS NOT AMERICA | Por Francisco Ramírez

(Cuento en castellano que requiere de cierto conocimiento del idioma inglés. Who knows, sabe...!)**

"Basta con colgarle la etiqueta de
barbarismo para que una construcción
resulte nefanda: la apelación a la pureza
de la lengua es absoluta, incondicional"
(Jesús Royo)


“Oh, Man: look at the sky! It’s so beautiful and clear! And look at the little niñitos playing with the palomitas! And look at the happy faces of the crowd! Oh, Man: how I love this Chilean people!”.
Yo and my amigo Jimmy veníamos going down el Cerro Santa Lucy. Mientras He estaba telling me lo anterior, I estaba pensando in the Capitán Peter of Valdivia, quién un día 4 de Febrero del year 1543 había fundado Santiago of Chile, luego de haber estado fighting duramente contra los desobedientes autóctonos indians of the alrededores.
Una vez que hubimos descendido del cerro, nos pusimos a to walk por Alameda Avenue. Como vimos something very picaresco en la vereda del frente, we decidimos cruzar the Avenue and we did it por el paso bajo nivel del Santa Lucy subway. We llegamos entonces, según lo que nos contó a very friendly viejecilla, a la Feria Artesanal of Santa Lucy.
Jimmy and I echamos un rápido looking for aquí and for allá. De pronto, we look a poster of the president Salvador Allende. Nos acercamos al salesman y yo preguntar:
- How many costar esto?
El nos miró for a long time, sonrió and he said:
- Diez lucas.
Pagamos y seguimos mirando. Como no encontramos nothing more of nuestro interés, nos fuimos y we seguimos caminando for Alameda.
Algunas calles más allá, we encontrarnos with a man que se hacía llamar "The King of The Sandwichs of Potito". Jimmy me miró. I said: “Yes, man, Do it!”! Jimmy le preguntó to the man:
- You aceptar dolares?
El hombre nos miró de un modo particularmente extrange.
- ¿No querís mejor un berlín? – he said.
We no sabíamos lo que era “querer un berlín”, así es que le explicamos que “Nosotros no entender”.
- Tres mil quinientos cada uno – dijo.
Como nosotros encontramos que era a very good precio, pagamos. Nosotros comer nuestros sandwichs que estaban delicious.
En eso, de pronto, sucedió algo very amazing. Un young man pasó running very rápido a nuestro lado: calzaba zapatillas de jogging marca Nike, vestía un jeans of black colour en uno de cuyos bolsillos traseros we look a peineta y en su parte superior llevaba una T-Shirt with a estampado of un retrato de Stone Cold. Lo más incredible de todo era su haircut: very corto adelante and in his lados, pero muy largo por atrás. Pues bien, un hombre fat y de unos 40 years of edad, corría tras él, screaming: “Atrápenlo, ese punga me robó”. Como we don`t saber que era un punga, seguimos caminando.
En fin, como we nos sentíamos very cansados y con una big sed, entramos a un bar que se llamaba “El Clinton”. We pedimos dos schops de one litro y nos pusimos a conversar.
The tiempo pasaba rápidamente. Jimmy and I ya habíamos pedido cuatro rondas of cerveza. Entonces, we think que ya era hora de to walk de nuevo.
We pedir la cuenta. La boleta decía que eran 158.903 pesos. Como a Jimmy no quedarle mucho money, I said: “Take it easy, man. I pagar”. Busqué my billetera. Sentí un ligero fear cuando me puse a buscar: my billetera no estaba en mis clothes. Me dije: “De seguro que se me ha caido en la street...”.
Me acerqué al barman y yo explicarle my problem:
- I can ir a my departament a buscar some dinero?
The man, enojado, se fue y se puso a to talk con his boss. Una de las pocas things que pude escuchar fue: “... estos gringos, tan huevones como siempre. Bueno, diles que se vayan a ver a Raúl Castro o a la mismísima mierda: total son tan giles que no te van a entender! Y no les cobrís los schop pa`que se vayan luego..."
Nos fuimos de “El Clinton”, no sin antes haber dicho muchas veces: “Thank You! Thank You! You are a very simpatic people”, and another things for the style.
Una vez en la calle, I preguntarle a Jimmy:
- Hey, Jimmy: tu saber para adonde queda la mismísima mierda?
- No man: I have no idea.
Como ninguno de los dos lo sabíamos, nos subimos a una micro and I preguntarle al conductor:
- Hey, man: this micro llega a la mismísima mierda?
El conductor se quedó mirándonos fijamente, como si estuviera listenig algo unbelievable. Después, se puso a to laugh estruendosamente:
- Suban: de allá somos.
Y, de ese modo tan easy... we irnos a la mismísima mierda.





Escrito por Francisco Ramírez.
Chileno, 32 años, residente en Santiago. Periodista titulado en 2003, ha trabajado o colaborado para diversos medios de prensa escrita nacional. Entre ellos, La Nación, La Nación Domingo, diario electrónico El Mostrador y revistas El Periodista y Ercilla. Co-autor del libro de poesía "Cuatro Bares Públicos", impreso en 2001 en Lom Ediciones, gracias al apoyo de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano. Actualmente, redacta su primera novela, cuyo tema central es la implementación y puesta en marcha del Transantiago en la Región Metropolitana. Cuenta también con un blog con publicaciones literarias y periodísticas: www.franciscoelenergumenoramirez.blogspot.com.


**Nota del autor.

Samuel Aroche | Poesía desde México

30 estrellas
Inédito

Hay zonas de tu espalda que aún no reconozco.

Porque estrellas que no he visto en destrucción y dudo ver.
¿Cielos oscuros de ciudad?
Discursos sordos y palabras,
vuelan;
duerme,
desnuda tu vientre recibe mi óleo mineral.

¿Cuántas veces pintar el mismo cuadro?

Y nos vendimos por treinta estrellas.


Nacer
(del libro Dulces Momentos frustrados)

Nacer sin alas
por los aires,
un pez vagabundo de arena.

La voz vuelve al oído,
el hijo al padre.

El recuerdo de caricias lisiadas,
alivio,
árbol frutal,
manzana y Adán.

Amén.





Escrito por Samuel Acosta Aroche (Zapopan, Jalisco 1988)
Poeta y narrador. Actualmente cursa la Lic. En Sociología en la Universidad de Guadalajara, es autor de Dulces Momentos Frustrados (2007) y Oscureció (2008) (Publicaciones Eugénesis). Ha sido antologado por la Editorial Días Raros en el libro Antología de poesía 2008. Pertenece a la Red Mundial de Escritores en Español y Poetas del Mundo. Escribe en su blog http://samuelaroche.blogspot.com.

"De cierto florido" de Tomas Labarthe


¡Buenas Buenas!
Para los que se preguntaban dónde conseguir la poesía de José Tomas Labarthe,
aquí adjunto un flyer con las librerías.

4 de mayo de 2009

Matando demonios | Sarah Valerio

A veces quisiera tumbarme
sobre mi hombro derecho
y morirme como en un susurro,
sin gritos agónicos
ni lágrimas o adioses…
simplemente morirme,
descubrir mi cuerpo en inercia,
los labios y las uñas azules,
los pies y las manos frías,
el rostro pálido,
los ojos sin vida mirando a la nada
y el cascarón de mi
que nunca me contuvo
ni a mi fuerza, ni mis sueños,
la carcasa vacía,
donde una vez hice residencia
nada más que temporal…
A veces quisiera morirme,
para matar mis demonios
y mis ángeles.




Escrito por Sarah Valerio de Rodríguez
Nace en Santiago, Republica Dominicana. Reside actualmente en Nueva York, donde estudia Literatura. Espera publicar su primer poemario para finales de este año, 2009. Disfruta de la lectura y la fotografia, y mantiene el blog sentirdenuevo.blogspot.com.

Universidad de la poemía | José Tomás Labarthe

(a Lucía)

Ahora estamos en nuestra soñada Universidad de la Poemía
Situada a un costado del mar avilloso río Mapocho
Y tú sostienes un cigarro con el dedo chico
Y pasas lista desde una silla de playa
Y vistes una faldita color papaya
Y tus cabellos soleados
caen como helechos
que te ocultan
la cara
En nombre de Vicente Huidobro
Erick Pohlhammer echa gallitos
con el alumno más aventajado
por una manzana confitada
Yo
chupo
manjar
en bolsita
frente a un jardín
de tarritos de yogurt
rellenos con papeles multicolores
que nuestro infiel jardinero don Luís
(que dicho sea de paso, en paz descanse)
riega sólo con lágrimas donadas por la gente
de las calles de la ciudad de Santiago de Chile
tras el último partido de la selección de Poesía
frente al fantástico combinado resto del Mundo
en el cual resultó triunfador un turista italiano
apodado a sí mismo “il anónimo sospechoso”
con su poema bien llamado
en altas voces declamado:
El día libre del Señor



Escrito por José Tomás Labarthe.
Es poeta y vive en Curicó. Hace poco tiempo La Calabaza del Diablo publicó su libro "De cierto florido".

Yo te nombro prudente | Maritza Álvarez

Tus ojos como estrellas me gritan tu amor
Y cadavéricos fantasmas huyen en la cesantía del olvido
Tus ropas están cubiertas de tu sangre en la tierra
Y anocheces cuando el sol no da tregua a su milagro
Se me olvida que es tu nombre un ruiseñor
Un olvidado tango apasionado
La casa de madera roja
Que se burla de los vendavales del sur
Entonces yo te nombro prudente entre la espera
Y el desatino
Entonces yo irrumpo en tus sueños y lo olvido…
Olvido que ya dejé mi huella en tu corazón dormido
Se me salen las notas de la pauta que escribo
Se arrebatan de soles, se embriagan del estío
Como formas piadosas van cruzando los umbrales
Seguras y eternas como promesas divinas
Nubes, estrellas, tu mano en la mía y canciones
Te encontraré temprano entre el saludo señero
Te adormeceré en el silencio de la tarde
Me nublarás las razones, me perderé en tus silencios
Te pediré tu corazón, tú me darás el universo…



Maritza Álvarez
Es aficionada a la poesía desde pequeña y en la adolescencia llenaba cuadernos escribiendo, descubriéndose y tratando de descubrir los misterios de la vida. Nació en la ciudad de Valparaíso, tiene 46 años, estudió Dibujo Gráfico Publicitario y Fotografía.

3 de mayo de 2009

Ejercicios Poéticos

Ejercicios para soltar la pluma
1. Pensar en una palabra, por ejemplo "calambre". A partir de esa palabra, anote la mayor cantidad de palabras que se le parezcan en el sonido, luego palabras que se pueden formar con las letras de la palabra original. Elegir 7 de esas palabras nuevas, ponerlas en una lista y escribir un poema usando una palabra por verso.
2. Elija una foto u otra imagen, o mire por la ventana. Observe detenidamente. Haga una lista de sensaciones visuales, auditivas, táctiles, etc. Evite abstracciones. Escriba un texto con la información recopilada.

Saludos,
Profesor Jaime Lebrel