27 de julio de 2008

MI OJO

La semilla alojada en su ojo comenzó a germinar. Una pequeña picazón anunciaba el primer brote.
Cuando le conté a mamá ella se rió, y me dijo con cara de consuelo que las plantas sólo crecían en la tierra. Me sopló el ojo arropándome hasta la naríz, como cuando era niña.
Durante la noche soné con selvas y árboles gigantes de raíces que arrancaban la tierra, abriéndose paso hasta tocar la pupila de mi ojo que absorvía su savia por una suerte de osmosis.
Cuando desperté el cuatro de enero de 1996 el color de mis pupilas cambiaba con la luz del alba. De café psaban a un verde intenso. Todo lo veía a través de ese color. Verde que te quiero verde.
Así la mañana era ilusión y alegría. El aire verde era un velo delgado que rasgaba a mi paso, como el musgo en el agua. Casi podía oler la menta en el aire fresco.
Acercándose al mediodía el color comenzó a encenderse, como leña en la estufa, todo ardía. Me sofocaba producto de este espejismo que me hacía retroceder, buscando la mañana en este acto inútil.

Texto escrito por María Elena Monsalve
Fotografía de Elizabeth Cárdenas.

Con esta carta me despido

Con esta carta me despido
de los abrazos ciegos
del polvo de las estanterías
digo adiós a los museos,
en especial, a las bibliotecas

Hay un niño atado al poste
de la cama
hay un incendio en el pozo
de la vela,
los libros arden
en la tinta de sus ojos

Con los años
la piedra se consumó en cristal
allí donde tracé la ventana

Bajé de la torre en una cometa
a la república de los labios
la sangre es real, la carne
puede morir pero vivimos

El río nunca es naturaleza muerta.

Texto y fotografía de Rodrigo Suárez

19 de julio de 2008

Ciudad y Memoria, Concurso de Poesía


Los que están en el aire, pueden desaparecer en el aire
Los dinosaurios, Charly García
-PLAZO CERRADO-
Resultados:
última semana de noviembre.
Me sucede más a menudo, que por las calles que rutinariamente circulo, repentinamente algo ha cambiado. La casa vieja ha desaparecido para ser reemplazada por latas o un edificio creado por generación espontánea. El barrio ha cambiado, los boliches se largaron, las ventanas por donde se asomaban las señoras ya no están, las casas vacías dan paso a las torres, los terrenos baldíos fueron cubiertos por cemento. No me sorprendería desaparecer.

Para que no desaparezca el mundo, El Puñal llama al Primer Concurso de Poesía El Puñal "Ciudad y memoria".
  1. Pueden participar todos los escritores y poetas chilenos o latinoamericanos, sin límite de edad. Si quieres escribir el poema en una segunda lengua, el trabajo presentado al concurso DEBE incluir la traducción al español.
  2. Los trabajos deben ser inéditos y se recibirá un máximo de tres poemas por autor, con un máximo de 10 carillas. Se entenderá por INÉDITO un trabajo que no haya sido publicado en un libro o revista y que no haya sido ganador de otro concurso.
  3. Tema: Ciudad y Memoria. Esto quiere decir que la temática de los trabajos presentados gira en torno a la ciudad y la memoria. En palabras del Editor:
    La temática gira en torno a la ciudad y la memoria. Queremos reflexionar acerca del paisaje urbano y su impacto en nuestro imaginario, en nuestras vidas al fin y al cabo. A medida que los lugares desaparecen y son reemplazados, la mayoría de la veces por torres habitacionales, también en nosotros opera un olvido paulatino: porque nunca notamos qué estaba ahí en primer lugar o es la ausencia prolongada la que desdibuja con el tiempo las formas y detalles. Quizás
    recorriéndola con ojos atentos podamos formular un registro personal antes que
    esos lugares mueran del todo junto con los memoriosos, pues las nuevas generaciones tendrán otro Santiago, uno que no tuvo un cine Santa Lucía o la antigua Plaza de Armas... Hay otras formas de vivir la experiencia de la ciudad y el mundo de afectividades que cobija en sus calles y pasajes, como escenario de nuestros juegos y amores, como vivencias de otros que pasaron antes. Hay otras ciudades también con otros habitantes y sus experiencias pueden ser diversas... Queremos que este llamado convoque a las escrituras que transitan la brecha entre ciudad y memoria y compartir con otros la poesía de la ciudad.
  4. Plazo de entrega: 5 de octubre del 2008.
  5. Los trabajos se deben enviar al e-mail revista.elpunal@gmail.com, escritos en word (o equivalente) en tipografía Arial tamaño 12.
  6. Alternativo: pueden enviarse también por correo a calle Marín 227, depto 1002, código postal 8330149, Santiago - Chile, a nombre de Revista El Puñal. Usar el formato indicado para la impresión.
  7. Los trabajos deben ir acompañados con los siguientes datos personales: nombre completo y seudónimo (si posee), dirección particular, teléfono y mail de contacto.
  8. Se eligirá un primer lugar y 3 menciones honrosas.
  9. El premio será un libro de Literatura chilena o latinoamericana para el primer lugar. Dependiendo de la ubicación geográfica del ganador, se evaluará la mejor forma de envío de su premio.
  10. Todos los ganadores serán publicados en el blogsite de El Puñal (eventualmente pueden participar en las próximas publicaciones impresas de la revista).
  11. Los derechos quedan en poder de sus autores.
¡A participar!

9 de julio de 2008

Dudas

Una vez iba en el tren. La multitud venía pegada a mí como piezas de rompecabezas.
Simplemente estaba allí, y tú ibas a mi lado. Fue en ese momento cuando se avecinó sobre mí esa verdad.
Después de tener una familia, un trabajo y miles de actividades en el mundo, por primera vez sentía que quizás me había equivocado. Entonces, como despertada de un sueño inesperadamente, supe que a pesar de haberte encontrado ya te había perdido.
Entonces vinieron las dudas de sopetón, y los momentos que quiero estar a solas y pensar se han ido apareciendo como huéspedes eternos.
¿Pero cómo saber si me he equivocado? Talvez todas las veces que sin sentido esperé encontrarte en la calle, o llamarte e invitarte a dar una vuelta, a caminar sin decir nada, son una prueba de ello. Puede que sea sólo mi imaginación y que el mundo a veces me parece tan abandonado que me conformo con pensar que sí, que es verdad.
Y vuelvo una y otra vez a ese viaje en tren. El calor, las palabras que se me ocurrían pero que no salían de mi boca, las miles de espaldas que me invadían. Las veredas frías y los autos, las bocinas.
Algunas veces estuvimos de acuerdo. Había que estar en silencio nada más por un rato y después hablar para saber que estábamos pensando en lo mismo. Otras veces cuando pensé que pensábamos lo mismo, no hacías más que odiar el café y la comida servida. Después volvía a nosotros el silencio, las palabras que dije y no entendiste, lo que dijiste y no entendí.
Pensé, pensé, claro que pensé, aunque mucho tiempo me dejé llevar sin pensar. Estuve a punto de terminar con todo y empezar de nuevo. Pero tú sabes, eso de estar sola es un tanto difícil para mí. Además te habías marchado y quizás estabas en tu campo con tu mujer y su hijo, y la casa que quieres construir, y le pides que se haga el color como yo, y que aprenda poemas como yo, y que te haga preguntas como yo.
Hasta que te aburras de dar vueltas. Y cómo una palomita perdida, descienda sobre ti ese recuerdo suave, callado, definitivo, de mi presencia accidentalmente cercana, en un tren, donde la multitud venía pegada a ti como un rompecabezas.

Fotografía de Rodrigo Suárez,
Texto de Elizabeth Cárdenas.

8 de julio de 2008

Qué vemos cuando vemos

"Turno de día", Poesía de Domingo Díaz. Mago Editores, Stgo 2008
Por Víctor Hugo Díaz



"Qué ves, qué ves cuando me ves… cuando la mentira es la verdad”
Los divididos
Turno de Día se para en apariencia como lo diurno, lo que todos vemos, pero sólo como escudo, fachada, y esa es la gracia en poesía, mostrar algo y entrar por la vista, no sé si por los ojos, otra cosa, hacer de lo familiar algo enigmático.
Turno de Día, de Díaz, es un texto equivalente a un negativo fotográfico, es una edad en negativos. Un libro que escudado en contraposición negativa respecto al titulo, más bien corporiza ante la cara del lector: cosas, lugares, camas, objetos y sobre todo situaciones, que preferentemente suceden en el turno de noche.Entonces este modo de hacer las cosas, de salirse con la suya, este escribir, eligiendo como y de qué, por supuesto y obvio, de qué no, muestra luz desde la pieza oscura, pensaba en Lihn.
En Turno de Día se entrecruzan y conviven las experiencias públicas y privadas del hablante, me refiero a esa voz singular (personal) y a la plural, digo compartida, de la que todos formamos parte, auque no estemos enterados.
Es el trabajo de vivir día a día, el turno que nos toca cada día: de vez en cuando una luz que destella, miradas que se entrecruzan como recuerdos, conversaciones con algún valor.
Ahora si miro la arquitectura del libro, veo una bella y terrible travesía, partitura experiencial, no veo la tinta, afortunadamente “planeo” me miro en el espejo.
Si me la creo y quiero creerme el hablante, cacho todo desde muchas voces y lugares que no van más allá del cuerpo, pero sí desde distintos puntos de enfoque, lupas, monedas arrojadas al aire para ganar algo o a la fuente para predecir el futuro o la felicidad, pero capaces de caer en la cabeza de los demás, estos poemas sí logran estar en la cabeza de los demás.
Ya está claro que no hablaré de estos poemas sino de esta poesía , de cómo y lo digo, se enfrenta el estar aquí y ahora, que es lo único concreto, con los materiales o recursos que se tienen a mano, pero con experiencia, observación y talento (pienso en Faulkner) logrando claramente un objeto, obra, libro significativo Paty..
Aquí el lenguaje es un soporte, un instrumento, lo más cómodo. Esto ya sonrió, como cuando las mujeres.
Algunos dicen que se escribe con el lápiz o el teclado o que las cosas se hacen con las manos; esas figuras las pienso en relación a la corrección, al meterle pala, seguir hasta que esté bien hecho, así veo este potente libro, hasta que entre entero, entre justo en esa cavidad que es el lector de poesía.
Creo de verdad en esas condiciones sine qua non de un libro de poesía, uno : te llega y te habla a primera vista, es como el relámpago, como hacerse amigo, como enamorare; y segundo, lo reitero, es el gran secreto en poesía: se escribe con la vida, no con el lápiz.

6 de julio de 2008

El fin

(Título provisional)
Texto escrito por Teresa Muñoz


Siempre estamos al comienzo de algo
cargados de intenciones
que en el fuero interno se agrían
buscando
aquello que de tanto desearlo se volvió repulsivo
sondeando
la ubicación del otro
sus maneras
los dibujos que hace mientras habla por teléfono
la forma venenosa en que se come las uvas
descubriendo
todo simple y categóricamente necesario

Amiga, llora
deséale corta vida
porque el crimen paga con oro
y la virtud con desnudez.

4 de julio de 2008

Turno de día

Presentamos Turno de día, del poeta Domingo Díaz
2008, Mago Editores



NOS VEMOS

Ese día no lloró
pero estaba melancólico
Es difícil caminar

El tío inicia los discursos de despedida
Hay abrazos, desesperación y frío.

Siempre es bueno encontrar parentela
aunque sea aquí

Y mejor pensar que todo va a estar bien.

Creo vivir una película
Una mala película de esas en que el final
es el mismo.

Hay flores plásticas sobre la tumba y risas
al final de la procesión



NO

No importa si ves Sony canal
o teleseries brasileras

Tampoco te voy a exigir
amor todos los días

No te preocupes si duermes demasiado

No diré nada si no lo hacemos
o si no hay desayuno

Menos
si no quieres bañarte conmigo.

1 de julio de 2008

Nica con las ballenas


En una entrevista a Nicanor Parra, publicada en el diario argentino La Nación, el Domingo 23 de julio de 2006, el antipoeta explica su discurso ecológico:


“La antipoesía es la farándula, la idea de que el mundo se acabó y hay que gastar lo que queda. Pero ahora estamos así (dice poniendo las manos juntas como rezando). Estamos entrando a la fe, pero por la puerta de la razón. Pensando que tal vez nos salvamos por esas variables que no manejamos, porque ni los científicos manejan todas las variables.”


Crónica y fotografía de Teresa Muñoz