29 de septiembre de 2006

Paro de la Salud (ejercicio de creación colectiva)

I

El cadáver conectado a la máquina de diálisis
me miró desde su más profunda pobreza
los cambios me asustan más ahora
la permanencia puede crear costumbre
No me den la dosis exacta, prefiero que falte
y me levanto pensando en la promesa.
El mismo dolor me dolió profundamente
y en cada esquina arde una tea
el hambre se apoderó de mí desde los ojos
la cama no es un lugar para dormir.

II

Las cortinas arrojan su cal de la ventana
la permanencia puede generar lazos
el odio lo siento en la garganta
el agua se estanca en el parque y se agota
y el frío me cubrió antes de entrar por esa escalera

No nos mires con tus ojos de gato en alcohol senil
porque no quiero acostumbrarme nunca,
cada vez peor, decadencia que viene sin invitación
haciendo a cada paso un esfuerzo.

25 de agosto de 2006

El hombre del bombín (2)

Está detenido, esperando a que lo fotografíen, ha puesto frente a su rostro una gran manzana verde, que oculta cualquier expresión en su rostro.
Podríamos decir, con propiedad, que es un perfecto rostro inglés, que pone pasión, roja pasión en otro lado, que arde sólo en su trabajo. Si no fuera por su bombín no tendría nacionalidad, entre la manzana y la pared. Sin embargo y a pesar de todo, siempre podrá saltar ese rompeolas de ladrillo y tirarse en la arena (de lo que parece un mar muerto). Creo que lo piensa, asoma un ojo tras la manzana, empuña las manos, ya lo estoy viendo, se recoge y en un impulso se hecha hacia adelante y le da una mascada la manzana. Yo sonrío con un gesto de admiración. Mira a la fotógrafa y sin palabras le da la espalda. El bombín vuela lejos dando paso a una cabellera abundante y crespa, salta el pequeño rompeolas (como había pensado minutos atrás que podría hacer) y antes de lanzarse a correr al mar me arroja la manzana, con la misma actitud y premeditación que una novia lanza el bouquet de flores a su mejor amiga.
Yo no la recojo en el aire, dejo que caiga al suelo, manzanas mordidas a mi no.

Cuando me miro en el espejo veo mi espalda... y en ella, un puñal.

Aquella mañana me desperté con el pie izquierdo. Era mi cumpleaños y no tenía ganas de celebrarlo, de pasar por este cambio de número, de recibir saludos de quienes nunca me saludan, de dar abrazos a quienes sólo esperaría dar puñaladas.
Evadiendo llegar al trabajo tomé la ruta más larga, me perdí entre calles iluminadas por las nubes plateadas, dónde ninguna puerta o ventana está abierta ni nadie parece habitarlas. Decidí fugarme por calles desconocidas, no me importó nada, sólo quería salir del mundo pero no quería sufrir en el intento. A lo lejos, el cartel de un café se enfrenta a mí, como recién aparecido, negro con letras blancas que no decían nada. Me detengo frente a él, me señala la puerta frente a él. Pongo la mano en la manilla, mientras miro por la ventana hacia dentro, el lugar está vacío.
Entro, y al poner un pie en la alfombra suena una campanilla en la puerta. Digo algo, no recuerdo qué, pero nadie viene. Me quedo paralizado en medio de mesas con con frascos de azucar vacíos y servilletas. Siento el sudor en mi cara, la sensación de fatiga. Una puerta me dice que es el baño, me dirijo hacia ella, me meto, cierro la puerta, me quedo a oscuras. En la oscuridad tanteo la pared con la mano en busca de un interruptor.
La luz se enciende y me encuentro frente a frente con un hombre vestido de negro con un bombín en su cabeza, sobre su rostro una granada verde. No tengo certeza de que sea una granada. No sé qué decir o hacer, él tan sólo está allí; no sé si es alguien verdadero o una ilusión. Creo que él está mirándome por una ventana, pues percibo la brisa del mar que está a su espalda. El hombre no me mira, no me habla, no se mueve.
Tanto silencio me pone más nervioso, tengo que salir, pero mi cuerpo no me obedece. Intento abrir la puerta, y ésta me responde de de golpe. Se azota cuando salgo, y alguien -talvez el dueño- aparece. 'No ya no quiero nada', salgo de allí. Tan sólo pienso en el hombre. A quién se le ocurre usar una granada de antifaz.
Una fatiga me perfora el estómago. Corro. Está la calle vacía frente a mí, y nadie ha parecido revivir allí, nisiquiera el sonido. Lejos, al fondo, mucho más allá creo ver gente, pero tal vez me equivoque y sea un recuerdo de calles y gente que conocí alguna vez. Sigo corriendo, corro más, más, pero como en los sueños la calle con gente se va alejando por más saltos que doy. Doy una pisada en el aire, pierdo la fuerza, el suelo me atrae con su gravedad. Siento la frialdad del cemento en mis dientes, siento el dolor como una flecha que me atraviesa la cabeza.cuando despierto está oscuro, quiero volver a casa, me sostengo de las paredes para volver a caminar. Recuerdo dónde vivo, y camino nuevamente a través de la noche. Reconozco la portería con su tenue luz amarilla y un portero que nunca está pero se siente. Subo un ascensor, presiono el 9. El ascensor parece subir en vez de bajar y se toma su tiempo de ascensor antiguo para subir cada piso. Al salir de él, el pasillo está en penumbras. Camino lentamente creo que siento sangre en mi boca.
Pongo la llave en la puerta, pero no logro que gire. El llavero tiene muchas llaves iguales, escojo una al azar y por fin gira. Pongo el pie dentro. Aseguro la puerta con 3 pestillos. Voy al baño para lavarme la cara. Enciendo la luz, me miro el espejo y... ¡horror!
En el espejo tan sólo veo la espalda de un hombre.

El Hombre del Bombin

No acepto volverme al vacío
quiero ir de frente
aún cuando no haya norte
aunque la sabiduría madure
sin corbata

y si bien es el corazón el que ve
tengo un ojo en mi mano izquierda
para que llegado el día de descanso
me resigne a dar la primera zancada

y si bien la fuerza no está en los brazos
los guardaré tibios
para que el espíritu quiera quedarse

No vida, no acepto
debo ir de frente
aún cuando no haya norte

17 de agosto de 2006

Cuesta echar a andar la máquina

Con mi cuerpo íntegro subo a mi auto, enciendo motores, salgo de casa, y por la carretera me dirijo hacia el centro de la ciudad, reclamando de vez en cuando por alguien que no usó una luz, por alguien que no me deja pasar.
Pienso que cuesta echar a andar la máquina, esperando que de una vez por todas funcione el taller, funcione la revista, que prenda la mecha... "Qué cuesta echar a andar la máquina", mientras la fila de autos intenta cruzar con luz roja. Llego a la calle donde queda la oficina, y mientras intento estacionar un hombre en bicicleta delante de mí se toma su tiempo para andar. Tras de él, me acerco lento al portón del estacionamiento, me bajo del auto, aún mirando a aquel hombre que va pedaleando, con una sola pierna. El se levanta todos los días con la pierna izquierda, que es la única que tiene ¡Sí, una sola pierna! Creo que... después de todo no debe costar tanto echar a andar la bici, no debe costar tanto echar a andar la máquina...

19 de julio de 2006

Anecdotario

Mundo pequeño

Los miércoles y sábados el papá desaparece, tiene permiso para ocupar el auto y llegar tarde. Los dolores de cabeza han pasado gracias a los partidos de tenis. Mientras juega se olvida del pago de las tarjetas, del cierre de mes y la recaudación electrónica. Hoy es sábado, vamos en la micro y mi hija va atenta observando a los demás niños, de repente la pregunta: ¡Mamá! ¿estos niños van en micro porque sus papás van a tenis?

Bozal

Cada día me vuelvo a molestar por la desfachatez de los jóvenes que toman el ascensor para personas con discapacidad. Cada día imagino que me detengo y les explico su falta de respeto. A veces vengo cansado y miro con cierto desprecio y subo la escalera a regañadientes y a veces hasta me irrita este disfraz.

Eventos

Estamos haciendo monedas, cruzamos gente que no quiere mojarse. Hoy nos fuimos a probar a la escuela de fútbol y es requisito tener zapatos. Así, la lluvia es bendición, pues mañana aunque estemos resfriados vamos a comprar los más lustrosos… y capaz que sigamos haciendo monedas, no chauchas sino dólares.

28 de junio de 2006

GRACIAS OSCAR HAHN

El Centro Cultural Las Condes y la Universidad Adolfo Ibañez ofrecieron un cliclo de Charlas a cargo del poeta Oscar Hahn. Con el tema "Literatura Fantástica Hispanoamericana" El Profesor Hahn desarrolló los principales tópicos fantásticos, basándose en cuentos de renombrados autores (Borges, Cortázar, Nervo, Reyes, Garro y otros).

Agradezco la posibilidad de haber podido asistir gratuitamente a escuchar a un gran pedagogo, que supo adaptarse a un público tan diverso y aportar con sencillez y generosidad al diálogo con los asistentes.

Para los que quieran escuchar las palabras del poeta, tanto la corporación como la universidad subirán a sus páginas web los archivos de audio de este ciclo.

28 de marzo de 2006

Se acuerdan de Julio, el pato del silabario?

Hoy supe que Visor publicó una Antología de Poesía Chilena del SXX, cuya selección y comentarios estuvieron a cargo del famoso Julio, sí, ese mismo, aquel que cuando viene a Chile no comprende por qué nadie lo para en la calle para pedirle autógrafos, ni menos por qué las 'minas' no advierten en su encanto...
Es gracioso ver como aquel que busca figurar y hacerse de fama logra su cometido, estoy segura que hacer comentarios y crítica le viene bien a su personalidad.

24 de marzo de 2006

comentarios sobre 'El Puñal'

El año pasado tuvimos una reunión en la que hablamos de este cuento. A continuación transcribo 3 puntos importantes de ese trabajo de taller:
1.- La materia, las cosas intencionan: el objeto cuyo fin es matar llega incluso a presentir el instinto asesino de quien lo posee. Aquello que no se consuma o no se concreta trae frustración, la muerte no llega porque los hombres juegan.
2.- La personificación o la humanización del objeto: Un puñal antiguo, valioso asciende a su máxima expresión en ese sueño de tigre, fantasía aspiracional del cazador.
3.- El comienzo del cuento: 'En un cajón hay un puñal' nos sitúa magistralmente, haciendo aparecer el objeto central, su entorno y el personaje detrás.

Los invito a agregar los puntos que ustedes consideraron importantes, para aumentar este análisis breve y hacer honor al nombre de nuestro sitio.

22 de marzo de 2006

quiero leer Bonsai

Supe que salió el libro Bonsai de Alejandro Zambra, editado por Anagrama. ¿Quién lo ha visto? cuéntenme qué tal está. En la página www.letras.s5.com dicen que él escribe con las víceras en la mano, un comentario pobre tratándose de un poeta.
¿Cuánto costará? si lo ven por ahí, curioseen y me cuentan.

20 de marzo de 2006

poema uno

como el alba
lloro los caminos
en esta tierra que de tan seca se pierde en la gravedad de otro centro

como la cierva
lloro el agua
con pausas que de tan amargas en lugar de ritmo dan hondura

en horas en que nadie sabe cuanto morir
nos obligan a hacerlo un poco cada vez

31 de enero de 2006

Escribiendo alone

Gracias por entender, dejarme sola para pensar estas palabras, sin hacerme sentir culpa por pedirlo (lo que es muy difícil de conseguir en estos dias).
Gracias por este espacio al que entro libremente, por el puro gusto de compartir las cosas que tenemos en común. Darle cabida a todas las ocurrencias y seguir llenando la vida de cosas que valen la pena recordar.

He anhelado comer con ustedes esta noche...

Es grato aceptar una invitación, llegar y sentarse a disfrutar del banquete. La alegría de la participación y la pertenencia, aunque sea en esta forma virtual, casi inexistente.

Está terminando un día caluroso en Santiago, no es el atardecer del Steve Perry que no viene a Viña, ni son las luces rosadas de París, pero tiene un encanto particular, gris, abochornado de melancolía sureña. Llegamos a una casa amiga, nos acogen sin protocolo ni alfombra, nos sentimos en confianza.

Escribir lo que sea, escribir para comunicar, para decirle a ustedes que nos interesan, que no queremos ver los estantes de las bibliotecas sin movimiento, sin vida. Escribir para salvarnos de la apatía, para asegurar 5 minutos de entretención. Escribir con o sin motivos, porque es bueno, porque se presiente que algo puede ocurrir, que alguien puede despertar.

Entren y siéntense que la mesa está servida y el sol ya no molesta.

30 de enero de 2006

"Hora de irse", Cuento Corto 2 (por Elium)

PROVOCACIÓN: Acción y efecto de provocar. // Delito consistente en incitar públicamente a alguien para que cometa una acción delictiva (diccionario RAE on line).

Y se queda en la cama, descubierto, desnudo, como una provocación, mientras lee su libro.
Sabe que estoy allí mirando por un segundo. Quizás debiera volver, no debiera salir de casa y cerrar la puerta y llegar al trabajo. No debiera estar sentada en mi escritorio pensando que él se quedó en la cama, descubierto, desnudo, provocando...

Cuento Corto 1 (por Elium)

OBSESIÓN: Perturbación anímica producida por una idea fija.//Idea que con tenaz persistencia asalta la mente (diccionario RAE on line).

Bajo la blanca e inocua almohada descansa el libro. Su empaste de cuero marrón oscuro, deslucido por los años de lectura, conserva las hojas gastadas y amarillentas que han sido leídas y releídas avidamente, sin descanso, una y otra vez. Entre el libro y la almohada, está la mano, que lo entibia y lo protege como lo más sagrado, de un hombre vestido con una bata blanca que duerme tendido boca abajo sobre su cama blanca.

La habitación es iluminada por una ventana al exterior por donde entra el sol débilmente y hace que las paredes blanquecinas destellen.

En la puerta, alguien descorre el metal y por la nueva ventana que allí se abre, se asoma el rostro verdoso de alguien vestido de blanco. A su vez, las letras doradas casi transparentes que en sus mejores tiempos fueron profundamente doradas, se encienden develando un nombre: Dr Jekill & Mr Hyde.

El hombre asomado por la ventanita, se pregunta por qué a este loco le fascina tanto el libro que alguna vez un pariente le trajo de regalo.

14 de enero de 2006

Los éxitos musicales: TALK, Coldplay.


TALK: (inglés) HABLAR o CONVERSAR (to talk) //Conversación.

X&Y es un album (año 2005) de la banda inglesa COLDPLAY. Su sello, CAPITOL, y el track número 5 es "Talk". La había oído un par de veces en el último año hasta que vi el video. A veces hay videos que me desilusionan y dejan de gustarme los temas, pienso ¿cómo tan poco creativos?, pero este lo seguí hasta el final. Un robot gigante, unos tipos que van subiendo a su platillo volador. La imagen de Chris Martin -había que leerle los labios- diciéndole al robot "let's talk", con la mano izquierda en su oreja izquierda. Me gustó mucho.
Un tiempo después, en el trabajo, conectada al "personal" -un poco de autismo laboral-, fue cuando encontré sentido a la letra, tras prestarle un poco de atención. Luego de recuperarme del desmayo, que me produjo la iluminación de encontrar una canción buena :), la volví a escuchar y tenía tanto que ver con eso del miedo al futuro y el no saber cómo hablar con los que están más cerca, los que llamamos hermanos (sean de sangre o no), o con ese ser en particular al cual no podemos acercarnos tan fácilmente a pesar de desearlo con fuerza. Creo que la escuché 100 veces!! Hay unos versos del lyric que me gustan mucho:

Tell me how you feel,
Well I feel like they're talking in a language I don't speak.
And they're talking it to me.

Hay días que siento que quiero volver a casa y tenderme en el suelo sin la ropa y sentir como entra el viento por la ventana (así es un momento de tranquilidad tras un día heavy). Esos días, descubrir una canción es lo mejor. Un tema más para el soundtrack de la vida.
Debo reconocer que en un principio, no me había parecido muy interesante este album. No tenía el sparkle de "A rush of Blood to the Head" (2002, Capitol) o "Parachutes" (2000, Parlophone), pero como las mejores cosas que hay de la vida, tuve que conocerlo. Y me conquistó.