6 de noviembre de 2008

El Espejo | Microcuento


Salió X del cuarto de autoflagelación en que había convertídose la ducha matinal. No podía escribir sobre el espejo empañado de su baño el nombre de su amada y el suyo. Había razones para ello: no tenía plata para gas, no recordaba el nombre de ella, ella no estaba allí, sus manos sólo era muñones de dedos cercenados, había roto el espejo del baño de su casa, ya no volvería a su baño, no recordaba siquiera su nombre; había olvidado casi todo una mañana al entrar a su baño, ver a otro hombre con su mujer desnudos haciendo el amor…



Noviembre de microcuentos en El Puñal.



Escribo desde los 10 años. Solo dos veces participe en concurso literarios. La primera vez a los años, respresentando a mi escuelita de Quilicura en un concurso comunal y saqué un tercer lugar en poesía. La ocasión siguiente fue este año mande este cuento que les envío al Santiago en 100 palabras y es un buen recuerdo, porque lo escribi como a los 19 años. Como verán no soy muy afin a los concursos literarios, a casi ningún concurso, ni siquiera los de azar para ser sincero.
Sociólogo de profesión por necesidades materiales y "escribiente" por necesidades espirituales. No me considero escritor, ya que eso implica cierto oficio incomprendido, pero vital. Con todo he pasado por amplias sequías narrativas, nada angustioso, pero cuando vuelvo a narrar me doy cuenta que es por nostalgia. Nací un 3 de Septiembre de 1973 y soy agostizo, en Quilicura. Floridano de casi toda la vida y Nuñoino de residencia actual.

2 comentarios:

lichazul...elisa dijo...

intenso y decidor
saludos saludosos:-)

Integrantes dijo...

El otro día leí este cuento y dudé antes del comentario. Hoy lo releo y sigue la duda...¿quién es X? ¿Por qué presentarlo así?
Bueno, me gustó la idea, pero hay elementos distractivos que hacen tambalear el desarrollo.
Si no volvería a su baño, ¿dónde estaba entonces? Se me revolvieron los baños. Eso sí, el tema a transmitir es muy humano y estremecedor, y se roba todo lo demás.

Amanda