19 de marzo de 2009

Perro Abandonado | Ian Welden

Voy juntando los centavos
que se te caen del bolsillo
y oliendo pasos en las veredas
para reencontar tu rastro.

Lamo escupos
acordándome de tus besos
y entierro secretamente
los pocos huesos que me diste.

Le gruño en las noches a tu luna
cuando los recuerdos me castigan
y bebo de tu viejo frasco de perfume
para emborracharme de tu piel.


En fin, hago todas estas tonteras
sabiendo que a nada conducen
y que no me divierten
así como cuando me lanzabas una sonrisa
y yo corría felíz a buscarla.




Escrito por Ian Welden
desde Valby, Copenague.

2 comentarios:

Manchados dijo...

Buen tema, muy real... ¿quién no ha sido perro o perra alguna vez?

(Me gustan los hombres que no tienen reparos en manifestar sus emociones)

Por una sonrisa... un mundo.


yo

Tere dijo...

Que buen poema, suscinto y cálido... me deja sin aliento el pensar en amra así!

Felicitaciones, he aquí un gran logro en esta analogía tan real.

un abrazo,
Tere