16 de agosto de 2008

En los Matorrales

Hoy es un día brillante. El sol salió desde temprano cuando dejó de llover para darle a esta ciudad un respiro. Había que huir de nuestro refugio para salir a las calles, no importaba dónde. Para mi sorpresa, el sol trajo consigo personas de viejas épocas en cada esquina.
¿Qué más traería la brisa? Por las veredas, en el reflejo de las vitrinas, en las pozas de agua, repetía "Hoy puede ser el mediodía...".
Mediodía es un tema de Matorral. Se quedó alojado allí en mi inconciente -como un mantra- anoche, en el concierto de lanzamiento de su video para el single "Agotador".
Soy un ser profano en temas de sonido, pero si sé cuando algo suena strong, power, contundente. Es como si uno pudiera percibir la unión de sus tres miembros y ese fluir con la música. Allí en vivo experimenté los temas de su album Resonancia. Digo "experimenté" porque más que escuchar o verlos sobre el escenario, tener la experiencia de escuchar en vivo a una banda, es interiorizarse en su proceso creativo. Es percibir la combinación de poesía y música con influencias de bandas como The who, Los Blops, Led Zeppelin mezclados con Violeta Parra o Víctor Jara.
Matorral se presenta con la voz y guitarra de Felipe Cadenasso, bajo y voz de Gonzalo Planet y batería de Esteban Espinosa, tres potentes músicos que colaboran además en otras bandas. Este no es el primer disco de Matorral, llevan un poco más de dos años de trabajo que, a pesar de las dificultades, han dado fruto. Sin ir más lejos, el año 2007 fueron nominados a los premios Altazor.
La banda ha trabajado de manera independiente para producir sus discos y sus video clips. Han hecho grandes sacrificios personales y económicos para darse a conocer. Nos faltan espacios radiales en radios fm que se dediquen a difundir bandas como Matorral. No hay sacrificios. Son las radios comunitarias las que han aportado en este sentido.



Allí en medio del concierto, con los fans al pie del escenario sacudiéndose con cada tema, viví mi momento de iluminación. Sentí que no éramos los únicos haciendo un trabajo por el que nadie te paga, pero por el cual te sientes demasiado feliz. Soy intensa, lo sé, así es mi relación con la música. Quería irme a casa para escribir, escribir y escribir, sentía que la conexión y el ánimo habían sido tocados, que venían mil ideas a mi cabeza, mientras afuera llovía y llovía, haciendo del barrio Suecia un lugar más simpático.

Un detalle literario: el baterista de Matorral -Esteban Espinosa- aparece en el número 11 de la Revista La Mancha (de Quilicura), como colaborador del Taller Literario Biblioteca de Maipú.

No hay comentarios.: